En diciembre de 2025, el Gobierno ha aprobado un aplazamiento de un año en la entrada en vigor del sistema Verifactu: la obligación de usarlo para la facturación de pymes, autónomos y empresas queda pospuesta hasta 2027.
Este cambio no elimina la normativa, sino que retrasa los plazos. Para quienes tributan por el Impuesto sobre Sociedades, la fecha límite será ahora el 1 de enero de 2027; para autónomos y otras pymes se traslada al 1 de julio de 2027.
¿Por qué este aplazamiento? El Ejecutivo argumenta que se necesita más tiempo para que empresas, asesorías y proveedores de software puedan adaptar sus sistemas informáticos de facturación y garantizar una implantación ordenada y homogénea en todo el tejido empresarial.
Este artículo detalla qué es Verifactu, qué exige, qué ha cambiado con el aplazamiento, y cómo pueden prepararse autónomos, pymes y empresas — especialmente si residen en territorios como Cuenca.